"Heterosexuales por la Igualdad de Derechos" es un grupo de ciudadanos sin fines políticos ni de lucro, reunidos en torno al objetivo de informar a la población sobre el proyecto de ley 16390 que pretende legalizar las uniones civiles entre parejas del mismo sexo y promover su aprobación.

Como grupo de personas heterosexuales, muchos de nosotros unidos en matrimonio y representando diversidad de ocupaciones, creencias e ideologías, declaramos lo siguiente: 

  • El reconocimiento por parte del Estado de las uniones civiles de parejas del mismo sexo es un paso necesario para el fortalecimiento de la democracia costarricense y el cumplimiento del país en compromisos internacionales en materia de derechos humanos.

  • Que como personas adultas miembros de una familia, no nos sentimos amenazados de ninguna forma por el hecho de que las parejas homosexuales tengan los mismos derechos civiles que el resto de nosotros ni vemos absolutamente nada malo en dicha equiparación.

  • Reconocemos el valor de la familia tradicional para la sociedad, pero también reconocemos la existencia de formas alternativas de familia, en donde los valores de amor, respeto, compromiso, honestidad también están presentes y cuyos derechos el Estado debe garantizar.

  • De ninguna manera consideramos que nuestros derechos como mayoría heterosexual se ven amenazados por la aprobación de este proyecto de ley, ni tampoco consideramos que la figura de familia sea dañada o se ponga en peligro por la legalización de estas uniones.

  • Reconocemos que la homosexualidad no es una enfermedad que deba ser curada, si no una característica personal que ya sea que se traiga de nacimiento o haya sido adoptada como forma de vida voluntaria, conciernen únicamente al ámbito privado de la persona y debe respetarse.

  • Que el referéndum es un instrumento democrático que debe reservarse para asuntos que afecten a todos, y nunca debería ser utilizado para que una mayoría decida sobre los derechos de una minoría cuya forma de vida no les afecta.

  • Que el derecho de cada persona de tener la creencia religiosa de su preferencia es respetable, pero no es aceptable que ningún credo religioso trate de imponer su visión al resto de una sociedad diversa como la costarricense, donde la separación entre iglesia y Estado debe ser contundente.

  • Que este proyecto es un primer paso dentro de un proceso más amplio, conducente a lograr una sociedad más democrática, respetuosa e inclusiva.

Por tanto hacemos un llamado a la ciudadanía para que:

  • Se informe de manera objetiva y responsable, leyendo el proyecto de ley y determine cada uno usando su razón si el proyecto de ley le afecta negativamente o no.

  • Que se abstengan de firmar la petición de referéndum para evitar que nuestro país cometa un error histórico en donde las mayorías actúen en contra de minorías por largo tiempo discriminadas, y que sea en la Asamblea Legislativa donde se de trámite a este proyecto.

A los medios de comunicación les pedimos:

  • Que continúen abriendo espacios de opinión favorables al proyecto y se informe responsablemente acerca del mismo, permitiendo a sus propulsores exponer adecuadamente sus argumentos.

  • Que se promueva el debate entre las partes opuestas y que puedan discutirse libremente los argumentos de ambos lados para que la ciudadanía pueda comparar criterios y formar el suyo propio.

A las señoras y señores diputados les solicitamos:

  • Que analicen el asunto como algo que no atenta contra moral ninguna, ni pone en peligro sus valores religiosos particulares ni los de su familia, y trabajen en el proyecto junto a sus proponentes para lograr una ley que resuelva a favor de la igualdad de derechos de la minoría en cuestión y despeje de una forma clara y convincente las preocupaciones de los diversos sectores de la sociedad que se sientan amenazados.

  • Que recuerden que las personas homosexuales también son ciudadanos que votaron para elegirlos como representantes del pueblo y que estos también cumplen con sus deberes y desde sus profesiones y ocupaciones contribuyen al progreso de la sociedad.